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martes, 26 de junio de 2012

Mimetismo


Siempre he imaginado la esencia del alma como algo dinámico, cambiante, voraz... el motor de la personalidad.
He admirado durante mi vida esa virtud de poder mimetizarse con las circunstancias de la vida y adaptar su movimiento lírico a los ritmos de este caprichoso paso del tiempo. Y por ello necesito entender qué hace que mi alma esté hoy estática, estancada en un doloroso capítulo que se niega a cerrar que hace que aún fluya liquida la amargura en mis ojos.

Necesito entender por qué a veces todo se convierte de nuevo en una batalla campal, revolviendo cenizas y ardientes puñales entre reproches, dolor intenso en el costado y un fuerte olor a naftalina.
Sintiendo el pulso en mis sienes de nuevo, me retuerzo una vez más entre las dudas, en el silencio de mi noche.
Y mientras mana agua de una herida que cada vez cuesta más cerrar, las cicatrices se resienten y el eco de los golpes sin puño a mi corazón ya insensible despiertan y empujan a este alma perezosa, y originan discusiones internas entre mis cientos de “yo” en busca de explicaciones donde ya no hay lógica.

Y ahí se queda de nuevo.... y pierdo mi sitio en todas partes, mientras la vida fluye, la gente pasa, ajena y se mueve el mundo,... y yo aquí, hierática en una escultura de hielo a la que todos miran con incredulidad.

Me pregunto cuándo llegará el momento cinético que impulse a mi alma, que la haga mimética a este nuevo capítulo que se abre, y que le haga empaparse de una vez del dinamismo que necesita para alcanzar la libertad....

jueves, 14 de junio de 2012

Magia

Cierra los ojos lentamente,
escucha por los poros de la piel este susurro,
oye como la brisa te traduce los sonidos de mi alma en vela...
suavemente, como la dulce melodia de aquellas notas blancas,
calladas, como las palabras que salen cuando enmudecen los labios.

Cierra los ojos y siente la dulzura de la miel de mis heridas,
sonríe,
y exhala el soplo de vida que necesito.
Devuelve al aire el azul que desprende tu interior,
piropo de la vida,
savia de la proeza que lleva tu nombre,
y sopla,
para que llegue de nuevo a mi,
derrita la escarcha y me cubra lento, plácido y embriagador...

… y al hacerlo habremos perdido el miedo; y por fin habremos encontrado la magia.

lunes, 4 de junio de 2012

Casi noche, Casi día









Atardece,
livida luz, serena y dorada.

Cuando el viento bordea las montañas y repasa los versos escritos en las horas pasadas,
cae el día,
huele a tarde, a recuerdos, a desván que guarda palabras, instantes y vida.

Casi hay luz aun, casi oscuridad,
silencio que limita,
convergencia de tiempos contrarios.

Callada, lenta, al unísono de la música del tiempo,
así empieza la nueva noche aún oscura,
así enmudece la luz.